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Jugadores Históricos

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Julio César Benítez (Barcelona, 1962)

En casi un siglo, Racing aportó al fútbol uruguayo muchos jugadores que le dieron gloria, tanto a la celeste, como a otros equipos que suman logros a nivel internacional. Algunos de ellos se formaron en nuestro club, como Julio “Pata Blanca” Pérez, Fernando Morena, Julio César “Cascarilla” Morales, Ladislao Mazurkiewicz, entre otros.

Con la selección uruguaya se pueden destacar algunos futbolistas que, al momento de ganar esos títulos eran jugadores cerveceros: Victoriano Santos Iriarte (campeón del mundo 1930), Héctor Macchiavello (campeón de América 1935), Antonio Álvarez (campeón de América 1942), Blas Blas (campeón de América 1942), Eladio Benítez (campeón de América 1959), Mario Bergara (campeón de América 1959), Juan Carlos Paz (campeón de América 1967), Ignacio Bergara (campeón sudamericano Sub 20 1958), Julio Benítez (campeón sudamericano sub 20 1964), Héctor Alcántara (campeón sudamericano sub 20 1964) y Nelson Chabay (campeón de América y del mundo 1967).

Mazurkiewicz (izq.) sale a por un balón ante su defensa, Horacio Troche (c), y el delantero inglés, John Connelly, durante el partido de apertura del Mundial de Inglaterra 1966

Mazurkiewicz (izq.) sale a por un balón ante su defensa, Horacio Troche (c), y el delantero inglés, John Connelly, durante el partido de apertura del Mundial de Inglaterra 1966

También, seducidos por el buen juego atildado de La Escuelita, otros tantos jugadores quisieron formar parte de esos planteles. De esa manera también pasaron por nuestras filas: Aníbal Paz, Atilio García, Hamlet Tabarez, Juan Eduardo Hohberg, Osvaldo Vega, Liborio Ruilópez, Héctor Tuja, Venancio Ramos, Jorge Villazán, Alberto Bica, José “Pepe Sasías, Guido Bastarrica, Rodolfo “Mano” Abalde, Walter Corbo, Romeo Corbo, Rúben Sosa, William Martínez, Raúl Pini, Jorge González, Miguel Resnik, Luís “Chango” Díaz, Eugenio Callá, Manuel “Coco” Verdes, Marcelo Dapueto, Rodolfo Sandoval, Ricardo Soria y muchos más.

A continuación repasaremos unas breves líneas sobre algunos de ellos, los protagonistas dentro del campo de juego, que vistieron la camiseta más hermosa de todas  y con ella lograron quedar en la historia tanto del fútbol uruguayo como a nivel internacional.

 

  • LADISLAO MAZURKIEWICZ IGLESIAS

 Ladislao Mazurkiewicz nació un 14 de febrero de 1945 en Piriápolis.

Mazurkiewicz tuvo desde su infancia la predilección por los deportes. El baloncesto era el que más le apasionaba pero al mismo tiempo que lo practicaba empezó a involucrarse en el fútbol; Es considerado uno de los mejores arqueros en la historia, tanto en América como en el mundo entero, quizás el más grande de Uruguay y uno de los más sobresalientes en los mundiales de fútbol; A principios de la década de los sesenta, Mazurkiewicz llegó al club en donde empezó a destacar la agilidad y seguridad que mostraba bajo los tres palos.

Peñarol pagó 500 mil pesos a Racing y se llevó a sus filas a Ladislao Mazurkiewicz cuando tenía tan sólo 19 años de edad.

Peñarol pagó 500 mil pesos a Racing y se llevó a sus filas a Ladislao Mazurkiewicz cuando tenía tan sólo 19 años de edad.

Con el cervecero, Ladislao logró el campeonato de 4a división en 1962 y su figura comenzó a ser noticia en el ámbito futbolístico; En 1964, volvió a salir campeón, ahora en el Campeonato Sudamericano Juvenil celebrado en la ciudad de Bogotá en Colombia. Sus destacadas actuaciones lo llevaron a fichar por el Club Atlético Peñarol, club con el que jugó hasta 1970 en su primer pasaje y con el que ganó dos ligas uruguayas, la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental en 1966.

También jugó en Atlético Mineiro -equipo en el que conquistó un campeonato brasileño en 1971-, Granada de España, Cobreloa de Chile y el colombiano América de Cali; Retornó a Peñarol en 1981, donde se despidió de su carrera profesional con un Campeonato Uruguayo.

Con la selección nacional, Mazurkiewicz ganó un torneo sudamericano en 1967 y disputó los Mundiales de 1966, 1970 y 1974, siendo clave para que Uruguay llegase a semifinales donde cayó con Brasil, posterior campeón; Del choque con Brasil todavía se recuerdan sus mano a mano con el astro brasileño “Pelé”, quien lideró el triunfo verde y amarillo 3-1 sobre los charrúas; “Igual que yo puede ser, mejor ninguno”, decía Mazurkiewicz a sus compañeros de equipo, según narró Fernando Álvez (mundialista con Uruguay en 1986 y 1990).

Mazurkiewicz todavía ostenta el récord de 987 minutos de imbatibilidad en el fútbol uruguayo.

 

  • JULIO CESAR BENÍTEZ AMOEDO

Julio Cesar Benítez nació en Montevideo el 1 de octubre de 1940.

Benítez empezó a dar sus primeros toques en las calles de la capital hasta que recaló en las divisiones inferiores del cervecero. Permaneció en el albiverde desde 1955 a 1959, año en el cual el entrenador del Valladolid, Luis Saso, lo descubrió en una gira por Sud América y se lo llevó a Pucela.

En el Valladolid duró un año y acabó marchándose al Zaragoza, club en el que también permaneció una temporada. Ambos equipos se habían quedado pequeños para la velocidad y potencia del jugador formado en la cantera del cervecero, y es que Benítez atesoraba una calidad sin precedentes en el fútbol español hasta ese momento.

Su buen hacer en sus dos primeros años en España le valió para convencer al Barcelona de su fichaje, y que este desembolsara la extraordinaria cifra (en ese momento) de ocho millones de pesetas.

Benitez se perfila para rematar a puerta ante el portero del Real Madrid.

Benitez se perfila para rematar a puerta ante el portero del Real Madrid.

Futbolista completísimo y con un certero remate con ambas piernas, basaba la mayor parte de su juego en la potencia física que él hacía destacar por encima del resto. Empezó de 7 pero poco a poco fue retrasándose hasta acabar como lateral derecho.

Fue un defensa valorado por su gran potencial, su excelente técnica en el toque de la pelota y su gran disparo. Sus marcajes sobre Francisco Gento (jugador de época en el Real Madrid) contribuyeron a su popularidad entre los aficionados de Barcelona.

Pero Benítez no era todo físico. Su facilidad para golpear el balón en los golpes francos le llevó a anotar muchos goles de falta debido a que -dicen las crónicas de la época- las barreras defensivas huían cuando el ex albiverde golpeaba el cuero.

Su fallecimiento produjo una enorme consternación en el fútbol español. Tuvo lugar el 6 de abril de 1968, en Barcelona, y justo tres días antes de un partido decisivo que enfrentaba en el Camp Nou a Barcelona y Real Madrid, en dura pugna por el título de liga.

La causa de la muerte fue la ingestión de mejillones en mal estado, que le produjo una intoxicación fatal. Miles de aficionados del Fútbol Club Barcelona desfilaron ante el féretro de Benítez, situado durante dos días en el mismo estadio del Camp Nou.

 

  • LIBER DANIEL QUIÑONES

Liber Quiñones nació en Montevideo el 11 de junio de 1985.

Comenzó su carrera como futbolista en las divisiones formativas de Defensor Sporting, pero hizo su debut oficial en primera con la camiseta albiverde.

Llegó al club en 2006 para disputar el Torneo de Ascenso, reconocido por su capacidad goleadora y su infaltable actitud y destajo para marcar goles, en poco tiempo se transformó en uno de los jugadores más queridos por la parcialidad cervecera, hecho que se disparó con la obtención del campeonato de ascenso del período 2007-2008.

Liber Quiñones celebrando uno de sus tantos goles con la casaca albiverde.

Liber Quiñones celebrando uno de sus tantos goles con la casaca albiverde.

En su primer participación jugando en la Primera División del Torneo Uruguayo se convirtió en el goleador del campeonato (compartiendo premio con Antonio Pacheco) alcanzando la cifra de 12 goles y siendo así el primer jugador de Racing en ostentar dicha condecoración.

Sus goles le permitieron al club clasificarse por primera vez para disputar la Copa Libertadores de América, en la que nuevamente Quiñones fue decisivo anotando en dos oportunidades a Junior de Barranquilla y permitiendo al club pasar la primera fase del torneo.

Con los logros obtenidos individuales y colectivos, Liber se hizo un nombre, el cual le permitió dar el salto en su carrera, jugando en varios equipos del continente.

Cobreloa en 2010, Gimnasia y Esgrima de La Plata en 2011, retornó a Racing en 2012, Danubio en 2013 -supo ser Campeón Uruguayo y goleador del equipo-, Veracruz en 2014, Universitario de Perú en 2015 -logró el récord de marcar el gol más rápido en la historia del fútbol peruano, ante Alianza Atlético de Sullana, a los 9 segundos- y el retorno al cervecero en 2015.

En la temporada 2015/2016, se convirtió en el goleador histórico de Racing al anotarle un doblete a Sud América. Más precisamente el 6 de setiembre de 2015 en el Parque Roberto, en Sayago. Los cerveceros vimos ese día cómo Quiñones puso su firma en la historia del club, ya que superó -por dos tantos- la marca de 60 anotaciones que ostentaba hasta ese momento Osvaldo Vega, quien llegó a ese récord en la década del 60.

En la actualidad sigue sumando goles -lleva 64 al momento con la casaca albiverde- para engrosar su récord y alcanzar los objetivos colectivos del cervecero en el torneo.

 

  • JULIO CÉSAR MORALES

Julio César Morales nació el 16 de febrero de 1945.

"Cascarilla" Morales marcado por Conti en el Uruguay vs Italia de La Copa de Oro de 1980.

“Cascarilla” Morales marcado por Conti en el Uruguay vs Italia de La Copa de Oro de 1980.

Mejor conocido como Cascarilla, inició su carrera en las inferiores de nuestra institución, destacándose como extremo izquierdo. Su debut en Primera división se produjo con tan solo 16 años, dando inicio a una carrera profesional que le llevaría a grandes logros personales y colectivos.

Con 20 años marchó a Nacional, donde se convirtió en un histórico, siendo el jugador que más veces vistió la camiseta tricolor en la Copa Libertadores. Allí obtuvo seis campeonatos uruguayos, dos copas libertadores y dos copas intercontinentales, entre otros títulos internacionales.

En 1973 se produjo su salto al fútbol europeo, vistiendo los colores del Austria Viena. Allí se alzó con la copa y la Bundesliga de Austria en dos ocasiones, y permaneció por cinco años, siendo un gran baluarte de aquel plantel.

Con la selección uruguaya se hizo con la Copa de Oro de 1980, disputando el torneo con 35 años.

En la actualidad, Cascarilla ocupa el quinto lugar en la tabla de goleadores históricos de la Copa Libertadores con 30 goles en 76 partidos.